Acompañamos su desarrollo, paso a paso

Si te preocupa el lenguaje, el juego, la conducta o el aprendizaje, empezamos por escucharos. Valoramos las rutinas de vuestro día a día y acordamos objetivos alcanzables. Trabajamos en el centro y, cuando conviene, también en contextos naturales (hogar, escuela, parque) para que los avances se integren en la vida real.

Señales por las que suelen llamarnos:

  • No responde a su nombre o evita el contacto visual.
  • Le cuesta pedir o expresar lo que quiere.
  • Se frustra con facilidad o le cuesta seguir pautas.
  • Retraso en el habla, pronunciación o comprensión.
  • Dificultades al comer (texturas, deglución) o al dormir.
  • Problemas de atención, lectura o escritura.
  • Etc…

Nuestro enfoque es cercano y práctico: explicamos cada paso “en palabras sencillas” y acordamos con la familia qué hacer entre sesiones.