Aprender a leer es el mejor regalo que podemos darles a nuestros hijos. La lectura es básica, la lectura es fundamental para todos los niños y niñas que están escolarizadas, desde infantil y durante toda su vida. 

La lectura es la base de cualquier aprendizaje escolar: las familias sabéis que cuando vuestra prole comienza su escolarización, lo primero es ir a encargar los libros para septiembre ¡¡Incluso los libros para tres años!!, y el lenguaje escrito es la palabra escrita y leída. Por tanto, escuela y texto escrito son pareja desde el inicio.

Claro está que en el período de tres años no tienen aprender a leer… ya veis que utilizan libros visuales: si bien, si miramos más de cerca, vemos que todo parece articulado con un fin: la enseñanza inminente del acceso a la lectura. Aunque el alumnado de infantil comienza con prelectura (conocer y saber leer letras, también trazarlas), en muchos centros, son partidarios de que los grupos de primero hayan sido ya iniciados en lectura, para poder tener más tiempo de adquisición y afianzamiento en los cursos de 1º y 2º.

Seguimos avanzando de curso…

Es en tercero cuando a este alumnado se le supone ya adquirido un nivel lector que le permita leer con comprensión los textos de su nivel escolar, para lo que tiene que haber adquirido una correcta decodificación de todas las letras, sílabas y palabras, además de una velocidad lectora que le favorezca la comprensión de los textos.

Por ejemplo, si tienen que leer el enunciado de un problema de matemáticas, necesitan no cometer errores de comprensión en la lectura de datos y preguntas hechas en el problema, pueden saber calcular, pueden saber razonar como se aplica el cálculo a lo que les preguntan… si confunden los datos, o no entienden a qué deben contestar no harán bien el problema. Y desde este análisis nos podemos extender al resto de materias, al resto de objetivos y contenidos que deben adquirir. Por eso comenzamos esta reflexión afirmando una obviedad: aprender a leer es fundamental para el aprendizaje.

Cuando leer cuesta más trabajo

Para algunos niños y niñas la adquisición del proceso lector puede suponer un camino con dificultades. No pensemos solo en alumnado con trastornos neurológicos como el de lectura (dislexia), TDAH, déficit de atención o trastornos del desarrollo como Autismo, trastornos del lenguaje…, también tenemos presentes a niños y niñas que quedan rezagados en el proceso de aprendizaje porque son más inmaduros, requieren más tiempo en su práctica lectora y van quedándose un poco atrás. Al principio, la distancia entre ellos y el objetivo esperado no es tan grande, pero si no se actúa sobre ello el efecto puede ser como una bola de nieve: lo que empieza como un leve retraso, termina convirtiéndose en dificultades como la falta de comprensión de los libros que tienen que estudiar, no entender las actividades a realizar… y eso ya en cursos más avanzados si está siendo un verdadero problema en nuestras aulas.

Además, en nuestra cultura la lectura no solo es un vehículo de aprendizaje, también es una puerta abierta al placer, al ocio creativo, a disfrutar aventuras e historias narradas en libros que divierten, ayudan a pensar y a crecer como personas. La lectura nos permite ser personas conocedoras de nuestra historia, de nuestros orígenes, también del mundo en el que vivimos o el que imaginamos como utopía o distopía, ambos son puntos de nuestra imaginación que nos crean dudas y nos hacen buscar respuestas.

Consecuencias de las dificultades

¿Qué ocurre cuando un niño, una niña, tienen problemas o dificultades para adquirir y/o desarrollar la lectura? Ocurrirá que en primer lugar tendrá dificultades en sus estudios: motivo de preocupación para sus progenitores. Y también que les privaremos de un recurso cultural fundamental para su desarrollo como ciudadanos del mundo en el que viven y el que les tocará vivir.

Incluso otro punto a tener en cuenta es que esta dificultad los puede llevar a sentirse inferiores, comparándose con el resto de la clase, a pesar de tener una inteligencia normal que no justifica sus dificultades.

Por tanto, llegados a este punto, os decimos que nuestro objetivo es atender a los alumnos y alumnas en riesgo y ayudarles a avanzar, tanto en la escuela como en la vida. 

Una gran ayuda: Glifing

Y aquí es donde os presentamos un recurso de probada eficacia: GLIFING

Glifing es un método que se personaliza adaptándose a cada niño (según su nivel y necesidades) y entrena la lectura a través de un juego de ordenador. Esta plataforma opera a través de centros colaboradores, y En Contexto es un centro colaborador de Glifing en Cartagena.

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¿Qué trabaja Glifing?

Glifing trabaja los aspectos fundamentales del proceso lector:

  • Descodificación grafema-fonema
  • Atención y memoria de trabajo
  • Conciencia fonológica
  • Flexibilidad cognitiva
  • Reconocimiento de palabras
  • Morfología y sintaxis
  • Integración en la lectura de textos
  • Articulación y dicción
  • Comprensión

Todos estos procesos participan en la lectura, ello nos da una idea del trabajo qué puede suponerle a un niño de seis años leer. En los procesos de enseñanza de su clase se trabajan día a día con estos aprendizajes, y los alumnos van adquiriéndolos progresivamente. Pero en ocasiones algunos presentan más problema para llegar a conseguirlo. Ahí es donde os proponemos consultar con nosotras como podemos ayudaros a compensar estas dificultades.

Así trabaja Glifing:

  1. Desde casa con el ordenador
  2. Cada día entre 15 y 30 minutos
  3. De forma lúdica
  4. Seguimiento individualizado

Glifing está pensada para aprender a leer. Consiste en una plataforma a la que se accede a través de internet, no hay que instalar ninguna aplicación. Cada usuario entra con sus claves a su sesión de trabajo individualizado. El entrenamiento consiste en hacer unas actividades con formato de juego: puede ser una carrera que se puede ganar o perder, un memory, relacionar elementos, encestar, pinchar burbujas… y todas estas actividades están diseñadas para entrenar lectura, Y, ADEMÁS, ENTRENAR ATENCIÓN, MEMORIA, inhibición… que son funciones ejecutivas que están en juego no solo en lectura, sino en cualquier proceso de aprendizaje, y que son en la práctica el desarrollo de la inteligencia.

Desde vuestra casa

Nosotras valoramos que poder dar apoyo para aprender a leer con esta herramienta es una gran ventaja para las familias que viven más alejadas de nuestra sede: no necesitan venir cada semana, pueden ayudar a sus hijos en sus casas de Fuente Álamo, o de La Aljorra o desde La Unión, en definitiva, desde cualquier punto de la comarca del Mar Menor o Mazarrón. Por eso nos parece una gran solución porque ayuda a las familias cuando ambos padres trabajan, o también nos supone una ventaja en este tiempo de aislamiento social.

Las sesiones de Glifing además están siempre en constante actualización. Las familias que lo utilizan saben que detrás de ese juego hay un diseño específico para su hijo o su hija. 

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Proceso de trabajo con Glifing

El secreto de Glifing radica tanto en el tipo de actividades diseñadas muy específicas para lectura y funciones ejecutivas, como en el seguimiento cercano e individualizado de cada niño y niña que lo realizan.

Siempre individualizado

Para aprender a leer con una propuesta individualizada, Glifing parte de una evaluación inicial que permite conocer el nivel lector del niño o niña, las dificultades que presenta y en que ámbito están. Las dificultades pueden estar en la conversión grafema-fonema o en los procesos de comprensión u otros. De acuerdo a los resultados de la evaluación Glifing nos permite elaborar un entrenamiento específico para cada niño, para cada niña. Y luego ir evaluando la progresión que se va dando.

La práctica de Glifing tiene evidencia de que los niños entrenados en este método suben un nivel lector (equivale a un curso) en cinco meses, como media. Nosotras sabemos que nuestra gente lo está consiguiendo, y os aseguramos que es muy reconfortante ver que un alumno que está en quinto curso con una edad lectora de tercero, logra llegar al nivel esperado para su curso real, es decir, para quinto.

También nos hacen muy felices los pequeños que se atrancan en el inicio del proceso de aprendizaje. Darles ese “pequeño empujón” que les permite estar en primero de Educación primaria con mayor seguridad y soltura en lectura es una gran satisfacción, y los primeros en disfrutarlo son ellos cuando “rompen a leer” y se sienten más seguros en su trabajo escolar.

Resultados con evidencia

Glifing es un método para aprender a leer que tiene resultados con evidencia. La duración del entrenamiento dependerá de cada caso. Pero en la mayoría se pueden observar mejoras significativas en 16 semanas:

  • Disminuyen los errores
  • Aumenta la velocidad lectora
  • Mejora la comprensión
  • Aumenta la memoria de trabajo
  • Crece la seguridad en sí mismos
  • Mejora la autoestima
  • Actitud más favorable hacia los estudios
  • Mejor actitud hacia la lectura
Aprender a leer: más alegrías que desesperación
Aprender a leer:
más alegrías que desesperación

Con el Método Glifing la fluidez y la precisión lectoras de cada niño y niña pueden llegar a la media esperada para su curso y edad.

Además, los niños pueden aprender a leer divirtiéndose, sin mostrar cansancio ni frustración; porque el aprendizaje en los primeros años debe ser visto como un proceso accesible que conlleve más ventajas que desventajas y más alegrías que desesperación.

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