Los juguetes mejor compartidos comienzan cuando elegimos juguetes para estimular el aprendizaje.

Elegir juguetes en estas fechas puede ser un quebradero de cabeza. A menudo intentáis regalar los juguetes que nos veis usar en las sesiones compartidas, también nos preguntáis por esos mismos juguetes, que no aparecen en los catálogos comerciales. Esto sucede porque veis en vuestras criaturas satisfacción y gusto por estos juegos. Vamos, que sus intereses no siempre coinciden con los de la publicidad.

El juguete es el medio, nunca el fin

Primera reflexión: el juguete por sí solo no lo va a hacer todo. Cuando pensemos en regalar un juguete, debemos pensar primero en CÓMO VAMOS A JUGAR CON NUESTRA CRIATURA: qué juego vamos a montar, con qué secuencia y estructura. En conclusión, lo importante es tener en cuenta las oportunidades de relación que genera el juguete, el juguete es la excusa del juego.

Jugar es…

Jugar significa:

  • comprender el lenguaje
  • vocabulario
  • acciones
  • relaciones causales y temporales
  • secuencias físicas y espaciales
  • emociones
  • reglas y normas
  • expresar elecciones, deseos
  • aprender turnos y a tener en cuenta al otro
  • bromear
  • aprender a esperar y a tolerar el fallo de los demás y el nuestro
  • aprender a volver a insistir y a atender a varias cosas a la vez, a frustrarse y resolverlo
  • aprender a pedir ayuda y a darla
  • tolerar los cambios y anticiparlos
  • resolver problemas y expresarlos…

Y podríamos seguir así un buen rato… Resumiendo: en el JUEGO SE APRENDE CASI TODO Y DE TODO.

Un juguete es diversión

El juguete en principio es un objeto y cuando pensamos en él, pensamos en cómo podemos usarlo para darle una oportunidad a niños y niñas de experimentarlo de forma positiva, sin errores o bien calculamos y controlamos errores en todas las situaciones, errores que son una nueva oportunidad de inventar y aprender.

Un juguete está claro que tiene un fin: la diversión.

Los adultos somos muy serios y ponemos esta característica casi al final pero para los más pequeños es la única esencial y fundamental: la diversión.

El mejor juguete: el que le gusta

Segunda reflexión. Elegir juguetes tiene otra regla de oro: contar con lo que les interesa, SUS INTERESES, MOTIVACIÓN Y GUSTOS.

No todos los niños son fans de los puzles o las construcciones aunque sepamos que en su desarrollo jugar con este tipo de materiales pueda tener un impacto positivo.

Os aseguramos que con imaginación y dedicación de tiempo en el juego se puede trabajar mucha información con un único juguete y además pasarlo bien todos, criaturas y adultos.

De todas formas, os vamos a pasar un listado interesante de posibles materiales y juegos para guiaros o inspiraros, seguro que después de observar a vuestros hijos e hijas durante horas , sabéis con qué juguetes y materiales pasan más tiempo, cómo los exploran y que eligen siempre como primera opción cuando tienen varios disponoibles.

El mejor juego: el que se comparte

Los juegos, mejor compartidos

Tercera reflexión: ningún juguete reemplaza al mejor juego de todos, que es COMPARTIR EL JUEGO.

Compartir un juguete hace que una simple pelota pueda ser un huevo de dinosaurio, que debemos encontrar antes de que se rompa. Un camión es el transporte que va a llevar todos los cubos de madera a la construcción del castillo que estamos haciendo en la cocina. Un cubo de agua sirve para rellenar vasos y trasvasarla a otro cubo. O los rotuladores sirven para pintar el zoo de todos los animales, que están en nuestro bote de animales salvajes recién estrenado.

Ideas para elegir juguetes

Juguetes sensoriales

Juguetes de tipo sensorial: en principio cualquier juguete tendría esta condición pero hay algunos más específicos y cuyo principal objetivo sería este tipo de estimulación.

Hablamos de juguetes con diferentes texturas: blandas, pegajosas, con pinchos, rugosos como pelotas, anillos, piezas encajables, texturas para el suelo.

Actividades con arena, arena cinética para esconder miniaturas, objetos y buscarlos, espuma de colores o con características térmicas (frío/calor), pinturas de dedos, plastilina, libros de texturas y por supuesto también las actividades caseras con las mezclas con maizena, buscar objetos en una bandeja de mezcla de legumbres como garbanzos o lentejas .

En el área visual, peonzas con contrastes de colores, juguetes con efectos de luces, proyectores de imágenes , con espejos, linternas, caleidoscopios…

Para el olfato, memory de olores. 

Son juegos que implican conocimiento sensorial, adivinar qué es a través del tacto guardados en cajas misteriosas. Adivinar o emparejar con lotos sonoros para jugar con los sonidos y la información auditiva: animales, sonidos de casa, de transportes. Juguetes musicales para producir fuerte/flojo. Por último una súper idea: qué tal cocinar la merienda ayudando a amasar, mezclar, untar, oler y luego probar. Bueno… otra más, tener una maleta sensorial preparada.

Como principio es necesario conocer el perfil sensorial de vuestro hijo e hija; posiblemente existan estímulos que tolere mejor y sean agradables y otros que le resulten en mayor o menor medida incómodos, desagradables e incluso supongan rechazo para tocar, oler o manipular. A partir de ahí, elegid la mejor actividad.

Juguetes de movimiento

Juguetes para movernos: aquí todo nos sirve, ya que una simple alfombra puede ser un momento especial de enrollar y girar o de pasear subidos al arrastrarla. Botar en la cama elástica o sobre la cama o puf del salón y en el parque todos los toboganes, columpios, balancines, desniveles y peldaños, rocódromos o cuerdas. 

El movimiento es necesario en etapas más tempranas, pero también en niños y niñas de primaria. En este último caso ya podemos implicar juegos con más normas y de equipo. En los más pequeños los turnos son más simples, pero en movimiento se entienden mucho mejor y son más tolerables pudiendo incluir pequeñas esperas, cambios en el sentido, la acción, dirección, velocidad. La experiencia es divertida seguro. Durante el confinamiento más de una familia nos ha enseñado fotos de verdaderas gymkanas improvisadas en casa.

Juguetes de coordinación

Juegos para coordinar nuestro cuerpo y organizar los movimientos: todo es un aprendizaje para algo más, lo previo ayuda a construir lo siguiente y a mejorar lo anterior. El concepto constructivo del desarrollo es un buen enfoque para entender como se aprende jugando y como jugar es el gran aliado.

En este caso aprendemos a controlar nuestro cuerpo también jugando y experimentando con diferentes objetos. Aquí encontramos juegos de construcción, anillas, bolos, pelotas, juegos de bolas, encajables de formas, circuitos con bolas, juguetes musicales, de recorridos, pintar y garabatear. Más tarde podemos incorporar otros juegos que impliquen más movimientos y destrezas así como normas y estrategias como son tragabolas , set para pescar, operación, jenga de madera o torres de equilibrio en las que hay infinidad de opciones divertidas.

Juegos de imitación

Juego imitación, simulación y simbólico: aquí os apuntamos algunas ideas para los niños y niñas que empiezan a disfrutar haciendo e imitando el mundo real y los adaptan a sus intereses, permanencia, atención y creatividad.

Jugar con nuestros hijos

Siempre pensamos en juegos de cocinas, muñecas y acciones como bañar, dar de comer, cocinar, pero ahora tenemos multitud de opciones y en realidad cualquier material puede usarse con un sentido más simbólico y diferentes significados. Podremos adaptarnos a cada niño y niñas e ir creando acciones más complejas con el tiempo. 

Incluir algún set de médicos, nunca sabemos cuándo nuestro peluche favorito puede estar pachucho, de herramientas para arreglar los juguetes y cosas de casa que se rompen. En las jugueterías tenéis opciones de granjas, escuelas , zoo, aeropuertos, estaciones de trenes… todo puede ser creado en miniatura y por supuesto incluir objetos de casa, del día a día para dar diferentes usos a una misma cosa; no hay nada más creativo que usar la esponja como cama o un papel arrugado como cueva o montaña a escalar.

Concluyendo

Desde En Contexto y cuando hablamos con vosotros siempre remarcarmos que cualquier momento de juego implica trabajo en cualquier área y tipo de procesamiento. Desde el juego, ya sea un juego de mesa o simplemente pasar la pelota de diferentes formas podrá estar dando en la diana del lenguaje tanto oral como no verbal, la comprensión de diferentes palabras y su significado en el ambiente (para, toma, arriba, más rápido, bota, lanza, ahora a mí, ahora a ti), en la atención y cómo organizamos y planificamos nuestra conducta dirigida a metas. 

Los juguetes, mejor compartidos

Si podemos mantener más normas en nuestra memoria, comprendemos mejor las reglas del juego y mantenemos la atención durante más tiempo focalizada en un mismo objetivo y o meta, podemos comenzar con juegos de memory con personajes favoritos, juegos como el monstruo de los calcetines o mi primer frutal. Las series, clasificaciones atendiendo a normas de inclusión- exlusión, el número y la cantidad, la velocidad al procesar información y la capacidad para trabajar sobre ella (memoria de trabajo y a largo plazo) todo es necesario para poder poner en marcha mi turno en este tipo de juegos.

No incidimos en juegos de aplicaciones (app) para tablet o videojuegos; Nos hemos referido al periodo de atención temprana y por lo tanto valoramos de forma importante el juego compartido donde ayudar al niño y niña a crear el significado de las palabras, las acciones y diferentes conceptos sencillos como también comprender las emociones, pensamientos e ideas compartiendo un espacio, un fin y un tiempo RECÍPROCO Y SOCIAL.

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